El ancho de pulso es uno de los parámetros menos conocidos en electroestimulación muscular. Popularmente se le conoce como “profundidad del impulso”  aunque, como veremos, este término no es del todo correcto.

Sin duda este parámetro es clave a la hora de individualizar y adaptar los programas de electroestimulación según las características de la sesión y del usuario.