Es importante que dentro de nuestro flujo de trabajo, cuidemos la preparación del usuario para garantizar la comodidad del mismo e invertir en el proceso el mínimo tiempo posible. En esta lección veremos las claves que os ayudarán a conseguirlo.

Es importante crear un flujo de trabajo bien definido y estructurado de tal manera que este proceso de se realice de una forma casi automática. De esta manera podremos estandarizar el proceso de preparación del cliente, pudiendo dedicar parte de nuestra atención a interactuar con él. Para centros en los que varios entrenadores trabajen con electroestimulación, es importante estandarizar en lo posible el flujo de trabajo para garantizar una buena experiencia de cliente.

Con todo esto pretendemos reducir el tiempo de preparación lo máximo posible. Nuestro objetivo será preparar correctamente al usuario en menos de 5 minutos. En este tiempo el cliente debe estar completamente preparado para iniciar su entrenamiento.

Es importante que recordemos la importancia de colocar correctamente los electrodos en función de la talla del cliente, especialmente los electrodos de pectoral (que no deben tocar la clavícula ni el cuello) y el electrodo de trapecio (que no debe tocar el borde oseo de la escapula).

EJERCICIO 1: Practica la preparación del cliente. Te recomendamos que repitas al proceso de preparación del clientes tantas veces te sea posible. Presta atención a cada apartado de configuración posible. Los electrodos de pectoral, trapecio y cuadriceps deben estar bien colocados. Otro electrodo que puede quedar un poco elevado es el de abdominal, comprueba que no toque las costillas del usuario antes de iniciar la sesión.

EJERCICIO 2: Cronometra tu proceso de preparación del cliente.  Tus objetivos serán tener vestido correctamente al cliente en 3.5 minutos y hacer la calibración de intensidad del mismo en 1 minuto o menos. De esta manera el cliente estará completamente listo para entrenar en menos de 5 minutos.